Gerona, 25 junio 1843
Mi estimado hijo: he recivido tu muy estimada de 24 del corr[ien]te y cada día estoy más contento de que no hayas venido, que no dudo te havría agrabado tu enfermedad con los malos ayres que circulan en esta de Gerona y, por lo mismo, continúa permaneciendo en Areñs, en donde me parece estás mejor que en ninguna otra parte y con la dicha de disfrutar la buena compañía que tanto nos favorece, qual contribuye a nuestra completa tranquilidad. Sobre todo no pasees mucho la carretera, a fin de evitar, como te tengo dicho, el polvo de los carruages, pues de ningún modo te conviene, que podría dañarte, causándote un gravísimo perjuicio.
En ésta, sin exepción de personas y con el mayor rigor, se hace tomar las armas a todos los jóvenes. Ya puedes pensar cómo estarán padres e hijos. Todo son lamentos y sombras.