A d[o]n Josef Freixas
Vendrell
Madrid, 16 mayo de 1818
Querido rector: voy distribuiendo esquelas instructivas a los s[eño]res consejeros, q[u]e no son menos q[u]e trece. Va una de ellas para·q[u]e la vea y q[u]e creo le gustará. Han merecido la plena aprobación de algunos abogados catalanes.
No ceso de correr para asegurar un feliz fallo. Llevo unas buenas recomendaciones, principalmente para quatro de los consejeros de más representación y conocimiento. Para los demás son más q[u]e medianas y, a·pesar de todo, temo tener un mal día de Corpus, porq[u]e lo q[u]e ha removido y enrredado la Codina en términos viles da q[u]e sospechar un mal resultado y más q[u]e he conocido ya a algun[o] de los q[u]e tienen q[u]e jusgar una cierta inclinación a su parte. U[ste]d, como ya conoce mi genio, puede quedar seguro de q[u]e para mi nada quedará atr[ás], q[u]e haré todo lo q[u]e haya q[u]e hacer y q[u]e si se pierde me quedará la satisfacción de no haber omitido medios y sacrificios para poder tener juntos un día de gloria. Entretanto q[u]e lo encomiendo a Dios, quedo su más af[ec]to s[ervido]r,
Pedro Batlle