Berga, 28 de octubre de 1847
Caros tíos: recibimos su favorecida junto con las diábolas y nos alegramos de su salud. Nosotros seguimos bien, a D[ios] g[racia]s. El miércoles podrán VV. mandar al Rech para recojer del ordinario una cestita de peras que, aunque se hayan cojido pocas, es regular que las prueben y, al mismo tiempo, si V. se pudiese ver con d[on] Ambrosio Coll para enseñarle dónde paran los ordinarios, porque también les mandamos un cestito y, así, irá mejor guiado.
En ésta ya se deja sentir un poco de fresco, causado por las muchas lluvias, pero estamos ya en la estación y es necesario aguantar.
Ya creo q[u]e pronto nos ver[emos] porque estoy aguardando proporción par[a] efectuarlo porque solo no hace buen andar.
Tantas esp[resione]s a la prima y que·se coma media docena de peras, para mi sin perjuicio de las demás y que estudie una piesa del Hernani, para tocarla cuando yo esté y darme un buen rato.
Esp[resione]s a todos y VV. las recibirán de todos los hermanos y manden a este su s[eguro] s[ervidor] que les quiere,
Ramón de Martín
[P.D.]: Antes de ayer la columna de ésta cojió a los matinés en Caserras jugando a las chapas y entró la caballería y han cojido al hijo del d[octo]r Pedro Sala, primo de Claret y otros y de muertos no se sabe, porque todavía no han llegado. En ésta se presentan muchos.