A d[o]n Luis Freixas. Vilafranca.
Madrid, 20 junio de 1818
Querido Luis: por cierto, q[u]e desde principio preveí q[u]e al último me incomodaría con esos procuradorcillos y, principalmente, con ese tunante de Vehils, q[u]e siempre me lo he mirado vil y capás de todo. Nada me es nuevo, ni menos de q[u]e vayan acordes con este otro apunte de Arnaiz, q[u]e por los enrredos de uno y otro les tiene cuenta conservar la más estrecha amistad. Este último fulano una vez q[u]e se ha quitado la máscara y declarada su adesión a la parte <a la parte> de Villanueva, no es menester q[u]e yo me queda [sic] atrás en descrivir las circunstancias q[u]e reune y q[u]e nunca te había dicho. Has de estar en la inteligencia q[u]e es un miserable de los más quadrados, como lo demuestra su trage, cara tétrica y habitación, q[u]e no respira más q[u]e suma nesecidad. Afigúrate cómo lo ha de hacer con el limitado de quatro sueldo de quatro o cinco pe[seta]s diarias q[u]e le da el conde como a qual otro oficial de su contadoría, sin sabérsele otro adbitrio más. Lo q[u]e nos habían pintado de q[u]e era contador o mayordomo de este s[eño]r no es ni sueña en serlo. Mucha diferiencia se encuentra de él a los s[eño]res q[u]e obtienen estos empleos, en tal la hay q[u]e he visto varias vezes q[u]e bien lejos de rozarse con él, q[u]e ni apenas lo saludan. En una palabra, su papel, ya en casa el conde como en todo es un poco más q[u]e al de un criado qualquiera y, por conclusión, podré decirte q[u]e no es más q[u]e uno de los caga_tintas adosenados y q[u]e no hay más en él q[u]e la rutina q[u]e has visto en sus escritos, como propia a la mayor parte de los cortesanos y, especialmente, a los q[u]e tienen muchos años de oficina como él.
Sobre el dinero remitido a este s[eño]r antes de mi llegada y su inversión no sé nada ni quiero meterme, solamente q[u]e me ha dicho ha dado puntual acento al rector de todo. En quanto a la última partida q[u]e se le libró por todo lo q[u]e se digo debía pagarse, queda a mi cargo, q[u]e sea satisfecho todo en el modo por los dos acordado. El exeso q[u]e advirtieron tus tíos en esta última cuenta en respeto a la anterior, q[u]e les dio también esse s[eño]r Arnaiz, no es de admirar porq[u]e descuydó en algunas más propinas de payés q[u]e han tenido q[u]e darse y, asi_mismo, en la doble gratificación de relator y abogado por sus trabajos extrahordinarios, q[u]e fueron muchos y de absoluta nesecidad. Para·q[u]e conoscas lo muy instruido q[u]e estaba este caballero en asunto de tribunales, podré decirte q[u]e, hasta a los últimos días de verse la causa, estaba persuadido q[u]e no debía entrar a la vista de ella más q[u]e una sala y q[u]e me lo sostubo con una temeridad más inprudente, q[u]e me fue preciso despreciar y hacer diligencias para las tres salas, como en efecto entraron y q[u]e siempre entraron ha sido de este modo en las apelaciones de mil y quinientas.
En quanto a su gratificación escriví a tu tío rector lo q[u]e debía hacer. Uno de los motivos porq[u]e las gratificaciones han tenido q[u]e ser más crecidas fie el q[u]e en autos constase q[u]e la heredad valía quarenta mil libras, porq[u]e en la corte se arregla todo según las utilidades q[u]e reportan los asuntos.
La devolución de los autos a Bar[celo]na para poner en execución la sentencia, si no se adelantan los 3.000 r[eale]s q[u]e importa su coste, no se hará nunca, porq[u]e a la codina de tribunal de esta corte no puede obligarle a ello.
A tu tío Ramón, a fin de q[u]e guarda quietud hasta mi venida, le he escrito lo q[u]e contiene la adjunta esquela, pero es menester también q[u]e por parte suya de la madre y tuya no le hostigáis para·q[u]e no dexe de tenerla.
He recivido su codicil[i]o, q[u]e consultado por solos abogados catalanes, son de parecer q[u]e, por las leyes q[u]e rigen en la corte y fórmula de testar q[u]e guardan en estos tribunales, no cabían facultades a Ramon Freixas de codicilar, variando enteramente la disposición q[u]e hacía en su testamento, pero q[u]e, con todo, siempre podría disputarse, ahunq[u]e con muchísima exposición y sobre la más fuerza q[u]e podría tener según las leyes de Cataluña, q[u]e son las q[u]e pueden interesarnos, opinan q[u]e será mejor consultarlo a Bar[celo]na, q[u]e como asuntos q[u]e todos los días bes vienen a la mano podrán dar un dictamen más aproximado a la verdad. Con esto, por ahora, no hay más q[u]e quietud y no ser precipitado, q[u]e a su tiempo siempre se hará lo q[u]e más favorable nos sea.
Tenemos ya un calor insoportable q[u]e, con los grados q[u]e subirá más, creo me hará grande impreción, pero noto q[u]e, a·pesar de esto, no tenemos moscas, ni pulgas q[u]e tanto incomodarán ya a vosotros.
Dirás a Soler q[u]e los papeles ha de mandarme vendrán quando no tendré tiempo para hacer nada. A la madre, q[u]e le estimaré q[u]e, en tiempo de la trilla, ponga el Quim a la disposición de Miret para todo lo q[u]e sea menester, a·fin de q[u]e se me recoje todo como si yo estuviese. Estos días pasados con la amable compañía de la hermana de Álvarez estube en una casa de campo q[u]e tiene S[u] M[ajestad] llamada La Moncloa, q[u]e es exelente vista y nos divertimos muchísimo.
Amigo, en estos días de s[a]n Pedro y s[a]n Juan la jarana y franquesa q[u]e hay en los paseos con el pretexto de tomar la berbena es extramada. Esto es un desorden continuo q[u]e solamente los años o, por un grande principio de filosofía, puede a uno hacerle precindir de·los placeres desconcertados de la corte. Yo me he visto precisado a reducir las muchas casas q[u]e visitaba porq[u]e me tenían abromado y, también, el retirarme a la una de la noche como la gente de gran tono. A la tertulia mil finesas y q[u]e no olvido sus buenos ratos de sociedad por más q[u]e en ésta los haya. La madre y demás tantas cosas y tu puedes mandar del afe[c]to invariable de este hermano y amigo q[u]e te estima,
P. Batlle