Copia
A d[o]n José Freixas, cura párroco de Vendrell
Madrid, 11 7bre. de 1819
Muy s[eño]r mío y amigo: no obstante q[u]e debía despreciar contestación a la original y maliciosa carta de u[ste]d, con todo, no quiero pasar por alto decir mencidamente [sic] lo q[u]e siento y debo en el particular.
No persuadido jamás pudiese u[ste]d faltar a la delicadeza y poco reconocimiento de satisfacer a mi última del año pasado, me parece q[u]e debía ser yo el q[u]e con más razón y fundamento podía dudar de si era u[ste]d el q[u]e, verdaderamente, no existía o estaba separado de la sociedad.
Sabiendo, como se supone, q[u]e los intereses de mi s[eño]ra madre nada tienen q[u]e ver con los míos, y q[u]e, por otra parte, nunca he pensado ser su hijo para sucederla en aquellos, es por demás q[u]e inducirme a no cobrar lo q[u]e tan justamente se me adeuda, me venga a contar q[u]e todas o la mayor parte de las utilidades del patrimonio de Arbós van a parar a la casa de dicha mi s[eño]ra madre y, también, el q[u]e se hayan vendido fincas del mismo para pagar atrasos de La Riba, pues todo esto nada me hace y quede u[ste]d bien persuadido q[u]e no habrá producido más efecto q[u]e el simple desahogo de su débil corazón como acostumbrado a decirlo todo.
Si u[ste]d no gasta ni vive en la corte, como yo, es muy conforme al instituto de un cura párroco q[u]e esté entre sus feligreses, economize lo posible de sus rentas y distribuya lo sobrante entre los pobres de su parróquia, pero q[u]e yo viva en la corte, q[u]e ninguna de estas obligaciones tengo, q[u]e no gasto dinero de nadie, q[u]e mis cosas irán como a mi me acomoda y, por fin, q[u]e nada tiene q[u]e ver esto con la deuda, me parece q[u]e podía haber escusado tales reflexiones para no ridiculizar su escrito y evitar le diga q[u]e te agradeceré q[u]e nunca más se meta en lo q[u]e nada le va ni le importa.
La cuenta q[u]e le presenté, habida razón a las cartas q[u]e <q[u]e> de u[ste]d tengo, no creo se contradiga en notable diferencia a las q[u]e yo le tengo escritas, antes bien, y la considero por muy regular y conforme asendiendo a la comisión y facultades q[u]e u[ste]d me tenía dadas. Por conciguiente, estando en la constante inteligencia de cobrar hasta un ochavo de ella, no quiero entenderme ya de su afecto y buena fe para conciliar y tratar de ninguna rebaxa, sí solamente, y sin necesidad de vernos, podremos producir toda nuestra correspondencia en justicia y sea esta la q[u]e únicamente decida todo aquello q[u]e me competa con arreglo a lo q[u]e quedó estipulado.
Si me hubiese podido imaginar q[u]e su agradecimiento no había de corresponder a la integridad q[u]e tube en no dexarme seducir de las ventajosas proposiciones q[u]e me hizo la Codina a favor de los hermanos, crea u[ste]d las habría acceptado, puesto q[u]e, a más de merecerlo, habría por otra parte seguramente resultado ya ahora a la casa de mi s[eño]ra madre mayores utilidades de las q[u]e puede esperar por más q[u]e quisieran u[ste]d y compañeros favorecerle en adelante.
Una vez q[u]e dice u[ste]d guarda mis cartas, es sumamente equivocado q[u]e en la última del año pasado dixese q[u]e a mi vuelta lo compondría, pues tenga u[ste]d por un momento la bondad de repararla y verá q[u]e con más finura, únicamente digo q[u]e sus procederes en lo succesivo me inducirían a ser más prevenido y menos condecenciente en las recisas relaciones q[u]e debían quedarnos.
Todo lo dicho y sin necesidad de enfadarse, como propio de mi ingenuidad, no es más q[u]e contestar detalladamente según y como se merece su escrito. Pudiendo por esto quedar bien seguros de q[u]e soy ahún su amigo y, sin reserva, atender al desagradecimiento, deseo nuevas ocasiones en q[u]e poderlo complacer. Su muy atento, q[ue] b[esa] s[u] m[ano],
Pedro Batlle