Querido Luis: siento tu indispocición, pero me alegro ayas ja convalecido. Tengo días ha en mi casa tu tío Ramón, cojo como sabes. No sé si estará mucho hasta q[u]e la dé la gana de marcharse. Al correo q[u]e viene, si tengo proporción, te enviaré algún dinero con una carta para cobrarlo a ésta, porq[u]e como no sé a·dónde paras. Si lo supiesse mi daría te lo entregasen. Cuidarás de hacer entregar esa a casa del obispo. De·lo demás, a·no·ser sea un papel interesante, no lo envías, porq[u]e el correo es demasiado caro. Somos en tiempo de tribulación. Vendrá lo q[u]e Dios nos dé. A_diós, q[u]e el correo se marxa.
Tu tio q[u]e te estima,
José Freixas
Vendrell, a·los 27 9bre. de 1822