Barcelona, 18 julio de 1827
Mi amigo Luis: recibí la tuya y en contestación debo decirte que se conoce que tu contraria pleytea como pobre, porque si pagase es muy regular que fuese servida con más prontitud.
Por fin vino el proceso y ahora lo tiene comunicado la parte otra. Será probable que esta comunicación no dure poco, pero dure lo que durare, nada importa y puedes estar descansado, que aunque la semana que viene pienso salir para los baños con Teresita, no impedirá mi ausencia el curso de tu asunto, que dexaré encargado a mi amigo d[on] Miguel Fillol, a quien dexaré las correspondientes instruccciones.
Es hombre de bien, hábil y, en fin, merece mi confianza y creo puedes dispensarle la tuya, pues a su honradez se une el ser otro de los abogados de fama de esta capital.
Si restituye la contraria el proceso procuraré hacer yo mismo el primer pedimento, para dejar abierto el camino, pero si no lo hará tan bien o mejor que dicho d[octo]r Fillol.
Ayer acabé las defensas de Soler y estoy con las de Par. Ambos y, singularmente el primero, deben salir bien y sin nota. Quien creo se halla metido en un buen laberinto es Salvador Vallés por el asunto de Dalmau. Deseo salga bien, más lo miro muy difícil. Yo por lo menos no quisiera estar en su pellejo. Diviértete y manda a tu amigo,
J. Miret