Barcelona, 10 junio [1]820
Mi estim[ad]o buen amigo d[octo]r d[o]n José Ventós: recibí ayer la apreciada de su estimado d[o]n Ignacio. Dos veses he visto a d[o]n Joaquín y hablado sobre el asunto. En la primera me manifestó con referencia a la carta de d[ic]ho su hijo haver insinuado al carpintero q[u]e si podía comodamte. Vender a otro cama y tocador, por ahora Vs. lo suspenderían y q[u]e el carpintero le había contestado q[u]e en cuanto a la cama le estaba bien, pero no en cuanto al tocador. Y en la segunda visita quedamos q[u]e yo pasase prim[er]o a la casa del carpintero con el fin de hacerle prudentemte rebaxar lo q[u]e se pudiese del valor pedido por el tocador y q[u]e [el] lunes volvería p[ar]a finalizar el asunto. Quedamos ig[ualment]e en cuanto a remitir dinero no era necesario porq[u]e yo adelantaría lo q[u]e fuese menester y, después, ya me entendería con V. en ésa o en ésta. Ayer tarde me·vi con el carpintero. Me dijo q[u]e la cama estaba ya en Reus, p[ue]s las camas eran como fruta, q[u]e se vendían fáciilm[en]te y q[u]e al momento q[u]e quieran Vs. otra la tendrán, pero q[u]e el tocador era preciso lo tomasen. Dijo q[u]e si tenían por excesivo el precio de ocho onzas, q[u]e se hiciese estimar por peritos y se estubiese a lo q[u]e acordasen. Yo le dixe q[u]e este medio era violento al carácter honrado de los s[eño]res comprador y venedor y q[u]e si él podía rebajar algo cristianam[en]te de las ocho onzas q[u]e lo dispense con franqueza, p[ue]s siendo el tocador pieza de gusto y de primor (como es en verdad) sería regular q[u]e siempre q[u]e a Vs. tubiesen q[u]e mandar formar otras cosas preciosas de carpintería acudiesen a un artífice q[u]e las hacía con tanto primor sin exigir más de lo justo. Me consepto, crea V., q[u]e vale el tocador las ocho onzas, sin embargo, me contentaré con siete y media. Le dixe lo haría presente a d[o]n Joaquín el lunes próximo y q[u]e él vendría a entregarte d[ic]ho dinero.
Esto es lo q[u]e hay. Con esto se aorran ocho duros. Él cuidará de formar dos caxones q[u]e se le havrán de pagar. Y envuelto en sábanas viejas o cubiertas de lana, p[ar]a lo q[u]e cuidará de casa Tapias, d[o]n Joaquín lo pondrá #u carpintero en sus cajones. Me añadió q[u]e ha de bajar el ordin[ari]o con un buen animal y q[u]e venga con dos canastas p[ar]a q[u]e, haciendo un plano, se pondrá todo encima de la bestia, como se conducen las cómodas y q[u]e no hará tanto bulto el tocador como una de aquellas. El peso real, q[u]e es decir con los cajones será de 11 a doce arrobas. D[o]n Joaquín les avisará del día q[u]e podrá bajar el ordin[ari]o p[ar]a llevárselo.
Y sé q[u]e V. ha estado en S[a]n Hilario p[ar]a lucirse en el a[an]to bautismo del niño de Saleta. Sea el parabién.
Yo no saldré de ésta, Dios mediante hasta vigilias de s[a]n Juan a causa de llegarnos a ésta de aquí tres o cuatro días el p[adre] prov[incia]l Aragonés de visita. Si aora me fuese, como tenía determinado, podrían algunos ignorantes pensar de mi lo q[u]eno corresponde.
Me alegraré q[u]e a esa s[eño]ra d[oñ]a M[arí]a Antonia le vaya bien en esa tierra fresca y q[u]e la povilla siga tan bien en su buena salud. Igual deseo a d[o] Ignacio (quien se servirá recibir esta por propia en contextación) ya toda esa tan honrada familia q[u]e saludo con el mayor cariño.
Mi salida será p[ar]a Vich a casa del am[ig]o Mir y después directam[en]te p[ar]a Torelló, a fin después de bien bañado y purificado en las aguas del Ter durante el julio, pueda subir a disfrutar de la amable compañía de todos Vs. y, no ocurriendo otra cosa, disponga V. cuanto sea de su agrado de su aff[ectísi]mo serv[ido]r y fiel am[ig]o q[ue] b[esa] s[u] m[ano],
D[octo]r Nicolás Mayet y Perelló, ex-prov[incia]l de agust[ino]s cals[a]d[os]