S[eñor] d[on] Fran[cis]co Miralles
Madrid, 9 de s[eptiem]bre 1842
Mi q[ueri]do Fran[cis]co: recibí tu apre[cia]da del 29 p[róximo] p[asa]do y, con ella, la letra dd/v y de valor cuatro mil quinientos seis r[eale]s, q[u]e distribuí en los términos q[u]e me prevenías, escepto los ciento sesenta r[eale]s de Molina, que no se los he entregado porque no ha venido a recogerlos, pero pienso enviar mañana a q[u]e se los den. Obra también en mi poder el recibo q[u]e era red[i]to [?] de las dos onzas de la de Mendiondo.
Haré lo que pueda en lo q[u]e me dices con relación a la casa Abadía.
No tienes razón en lo q[u]e dices de Llansol, pues yo sé cómo ha andado el hombre y el sentim[ien]to que tiene por no poderte satisfacer de una vez todo lo q[u]e te debe. No dejarás de cobrar ni un solo maravedí, pero será con tiempo como te dije.
La Dirección está bien persuadida de cuanto me manifiestas con relación a los bienes del clero, pero es necesario seguir la corriente y saber ser empleado.
Dices del s[eño]r Amadori: pocos agentes hay tan activos y honrados como él.
El s[eño]r Bruguera ahora debe ser más terrible que antes. La venganza es el plato de los dioses.
Espresiones de Inés p[ar]a ti y toda tu familia a la q[u]e se las darás unas también y tu manda lo que gustes a tu primo,
Pepe
[Nota]: Cont[esta]da en 16.