B[arcelon]a, a 11 nov[iem]bre 1820.
Amigo d[o]n Ramón: por tu estimada 8 [del] corr[ien]te, observo has recibido los papeles te remití con Panadero y que, por haber estado ocupado en una comisión contra monacales, no habías podido aún ocuparte de mi asumto contra Sabater, el que me lisongeas será feliz p[ar]a mi y brebe, así lo quiera Dios.
No tendré reparo en mandarte la cuenta de los libros que te he remitido y remitiré simpre que tú me la formes i me indiques lo que te corresponde por tu honorario de los encargos míos, pues yo, temeroso de que estos han de importar más que los que tú me hagas, no tengo en ello otro deseo que el de no perjudicarte ni abusar de tu apreciable amistad.
Te doy mil parabienes por tu enzabramiento a teniente coronel, válgame Dios y qué salto. Ho ha hecho tanto asenso Quiroga en grado a proporción tuya ¿Y dirán que no es buena la Constitución cuando con tanta facilidad proporciona timbres y honores a las famílias? Es verdad que los frayles dirán que es hembra y, por consecuencia, inconstante y que así lo prueva el que esos grados no duran más que dos años, pero vosotros, los agraciados, podéis responderles que en esta vida nada es durable, ni las abadías, ni las procuras de monacales y que siempre ha sido costrumbre de no apreciar más que lo del momento.
Me asombra la noticia de que esa villa forma la compañía de ynfantería y una partida de caballería ¡O Londres, París, Tárrega y Madrid, que bellas poblaciones! Ningún pueblo tal vez de España habrá dado a proporción tantas pruevas de adesión al nuevo sistema y, que este razgo heróico de fachenda patriotismo o de fanatismo quede sin que con gordas letras de molde lo publiquen todos los periódicos a todas las generaciones presentes y futuras, esto es lo que me da corage.
Yo te prometo, hablando con formalidad, que, si me embías una relación de lo que ha ocurrido en esa para la formación de las milicias, el estado en que se hallan y todo lo que pueda hacer honor al pueblo ese, lo haré poner en el Diario Constitucional.
El estado de n[ues]tra España cada día se va presentando más lisongero a los ojos de muchos, pero, en este asumto, no quiero hacer reflexionaes en una carta, porque habrían de ser largas. El plan del crédito público que actualm[en]te se acaba de discutir disgusta generalm[en]te y nada lo prueva mejor, sino que el papel va perdiendo cada día más y, con esto, se lleva un grandísimo cazco que cuesta muy caro a tu af[ec]to amigo,
Ant[oni]o Mitjana
Te remitiré por Panadero una obrita de táctica, entretanto, van las obligaciones y reglam[en]to de milicias.