Copia
D[o]n Antonio Mitjana, Bar[celo]na.
Tárrega, 1 de diz[iembr]e de 1823.
Apreciado amigo mío: recibo tu fav[oreci]da de f[ec]ha de ayer, en que sirves avisarme de haberte entregado d[o]n Antonio Castellana de mi cuenta los 150 duros de·la letra que me remitiste para Madrid y que, con ello, estamos corr[ien]tes. D[ic]ho amigo s[eño]r Castellana, en carta de 12 desde Reus, me dice que cree poder surtirme aún de más dinero en esa, pero que lo ha de ver mejor y que te escriva a ti de fixo la partida que tomaría. Por lo que, si hay oportunidad en vosotros, desearía yo aora otra letra de 4, 5 o seis mil r[eale]s que tengo para remitir al consabido ex[celentísi]mo s[eño]r duque de Sessa &c. pero no quiero q[u]e tú hagas este favor por respeto mío de valde, sino que cobres además del capital, el premio que se acostumbra en el día en esa plasa, pues, con un recibo que me envies, se me abonará en cuentas sin dificultad.
Si no puede surtir efecto la d[ic]ha oferta de Castellana, avísame, porq[u]e puedo yo buscar otro conducto de remitir dinero a esa ciudad y, a proporción que tú lo recibirás, me enviarás letras p[ar]a Madrid cobrándote la comisión.
Este país no se halla nada seguro aún, frecuentemente se comenten insultos y tropelías en los pueblos pequeños y robos en los caminos y la actual quietud que tenemos en la pr[ensen]te villa la debemos a la permanencia de la tropa francesa. Lo más deplorable es que aún los presumidos de hombres de bien y cristianos creen y celebran que la gente tunante y díscola pagan exsesos suponiendo que es para asegurar más el vencim[ien]to fortificar más las victorias de los realistas, pero yo soy amante de la monarquía y la religión como qualq[uier]a y, eviden[te]m[en]te, conosco que las vengansas particulares y desórdenes conducen a la perdición de todo y que, si luego no se toman provid[encia]s fuertes contra tantas quadrillas de tunantes como divagan y viven y divagan en los pueblos y caminos sin trabajar ni tener otro arbitrio para mantenerse que lo q[u]e toman de otros, llegaremos a un estado deplorable.
Mantente bueno y dispón de tu sincero amigo y af[ectísi]mo seg[ur]o serv[ido]r,
Ramón M[arí]a de Jover