S[eño]r d[o]n Luis Freixas. Villaf[ran]ca
Madrid, 29 di[ciem]bre de 1818
Estimado Luis: salido ya de cierto asunto q[u]e por espacio de mucho tiempo me ha tenido ocupadísimo, vuelvo a renovar extensamente la correspondencia de nuestra fina amistad con noticias q[u]e han transformado esta corte de la continua diverción al estado de luto y consternación larga.
Ha ocurrido, como verás por las adjuntas gacetas, q[u]e en estos días, inopinadamente, hemos perdido a la más amable de las reynas, q[u]e lo era sin adulación por las grandes circunstancias q[u]e le dotaban. No puedo ponderarte la censación general q[u]e ha causado en este pueblo la pérdida de tan apreciable s[eño]ra y más la ha causado por las esperanzas había de q[u]e si tenía un feliz parto, S[u] M[ajestad] el rey, en agradecimiento, indultaría a todos los q[u]e, por una errada opinión en las ocurrencias de la pasada guerra, se hallan estrañados del reyno.
Seguida su muerte, como de costumbre, la han tenido de cuerpo p[rese]nte en una de las piezas de su alcázar por espacio de dos días y tres noches, permitiéndola ver entretanto a todos los [que] querían. Yo, como te podrás figurar, la he visto más de una vez, no obstante de lo difícil era por el continuo concurso q[u]e a todas horas había. La magnificencia de la pieza en donde estaba era grande, pero a mi no me chocó tanto como las ceremonias antiguas q[u]e ahún se guardan en estos achtos. De después de esto, esta mañana, a las cinco, dentro una exelente carroza, con un acompañamiento enorme, tendida toda la tropa de la guarnición & la han llevado a S[a]nt Lorenzo del Escorial, lo q[u]e también he visto, a·pesar del terrible sefino [sic] de Guadarrama q[u]e no podía aguantarse.
Ahora con este motivo podrá ser q[u]e mi venida sea luego, pues q[u]e no se hoyen más q[u]e campanas y sin más diversión q[u]e paseos y tertulias. E[s]pero q[u]e con los de casa tengáis felizes Pascuas como os lo desea el inalterable afecto de tu hermano,
Pedro